Wow, menuda ventaja le ha sacado la húngara Kati Wolf al resto de participantes para hacerse con el top 1 del Diario de un Eurofan. Votada por 21 de los jurados, con 5 máximas puntuaciones, se convierte en la ganadora y nuestra máxima favorita al triunfo, con 144 puntos.
Qué queréis que os diga, que me encantaría que así fuese. Budapest 2012 suena tan bien… aunque bien es cierto que un tema dance como el de Kati tiene difícil llevarse la victoria.
A mí me parece perfecta, tanto la canción como ella. Me encanta el videoclip -genial la historia- y espero que en la puesta en escena haga esa coreografía que nos deja entrever en el vídeo. Si no os fiáis de cómo puede hacerlo en directo, buscad los vídeos del Factor X húngaro en los que sale.
Bravo Hungría. Bravo. 12 points del diario van por tí. Best of luck!
¿Qué pensáis? ¿Es justa ganadora? ¿La veis con posibilidades de llevarse el triunfo? ¿Y qué me decís de las que se han quedado fuera de nuestro top?
Sigo encantado con la canción de Dana. Que vale, que no canta bien, que desafina, que es noventera, lo que queráis, pero va a dar una vidilla estupenda al festival. Me acuerdo de ella a cada momento del día, me acuerdo de ella cada vez que llaman a la puerta (jaja)… Vamos a tener Diva cuarentona ya sobre el escenario de Düsseldorf, y como cante es lo de menos. Veréis como en Alemania la cosa mejora.
Pero es que además ayer conocimos un temazo bailable para este año, el que nos va a llevar Hungría. Joé qué pasada, mira que Hungría es el típico país que de no ser por Zoli Adok hace un par de años pasa completamente desapercibido en el festival, pero es que el “What about my dreams?” de este año es genial.
Quienes querían tema dance potente, aquí lo tienen. Genial, lo que vamos a bailar esta canción en Alemania, por favooor! Digno sucesor de momento del ‘Je ne sais quoi’, Kati Wolf tiene ya el beneplácito de gran parte del público eurofan.
¿Y si en 2012 nos fuésemos a Budapest? Quién sabe, mucho pescado queda todavía por vender, pero este temazo recuerda al ‘I will love again’ de la también eurovisiva Lara Fabian. Tiene todo para ser un rompepistas de baile este verano. Bravo Hungría, bravo.
No, no me ha tocado la Lotería de Navidad. Un año más, este es el día de la salud, porque es con lo que nos conformamos la gran parte de españoles que no nos hemos llevado ni siquiera un pellizco con el girar de los bombos… Y que dure! Lo de la salud, digo.
En esto de los sorteos, en Eurovisión también hay países que no suelen tener mucha suerte. Es el caso de España con el orden de actuación, a excepción de los dos últimos años, la verdad, aunque para lo que nos ha servido…
Pero por ejemplo el Reino Unido suele estar abonado a los primeros puestos (que se lo digan a Andy Abraham), así como Francia o Islandia. Las aperturas últimamente le tocan a Montenegro -al menos en su semifinal- lo que se contrapone con los últimos puestos que suele lograr en el sorteo Suecia o Rusia, casi siempre. De todas formas, en esto no hay teorías, es cuestión de suerte.
Hay temas que se adaptan mejor al puesto que les toca que otros. Por ejemplo, en el caso de ser el primero en el orden de actuación, hay canciones que son propias para abrir un certamen y otras que no lo son tanto. Por ejemplo, las baladas suelen ser mal recibidas como primera canción. Se necesita algo fuerte como en el caso de Birgitta el año 2003.
Dos años más tarde, cuando le correspondió a Hungría abrir el festival, tuve la misma impresión: no pegaba esa canción para inaugurar el certamen. De hecho Nox lo hizo mucho mejor en la semifinal que cuando le tocó competir en primer lugar, quedó en el puesto 12.
Era favorita a pesar de todo aquel año, algo que yo nunca entendí, pues me parecía que Hungría estaba buscando repetir la fórmula Sertab y, sobre todo, la fórmula Ruslana -que había vencido el año anterior- con un tema con raíces folk y fundamentalmente apoyado en la coreografía vistosa capitaneada por un bailarín de renombre (en su país).
Ella, más de lo mismo, vestida de más de lo mismo. Me gusta cómo inicia la canción el sonido de la flauta/dulzaina lo que sea que suena, y el ritmo que tiene… pero en su conjunto, no termina de convencerme, tampoco se definir muy bien por qué. Lo que tengo seguro es que si en el sorteo le llega a tocar uno de los puestos finales de actuación, otro gallo le hubiera cantado a los húngaros… y hubieran logrado un top 5 posiblemente…
Aunque a veces pueda costarnos pensar lo contrario, lo cierto es que Hungría ya existía en Eurovisión antes de Zoli Adok De hecho el país debutó 15 años antes, en Dublín 1994, con una jovencita Friderika, firmando el que fue uno de los mejores debuts de la década de los 90, con permiso de Edita Gorniak.
No en vano Hungría obtuvo el cuarto puesto y 122 votos con el innombrable título ‘Kinek mondjam el vétkeimet’, que a saber qué quiere decir en húngaro. El caso es que yo el tema lo recordaba como buenísimo, como calidad de la buena, y hoy volviéndolo a ver, que no se por qué me desperté de una (merecida) siesta pensando en él, me ha resultado descafeinado, como que le falta algo.
La estática Friderika (la moda de los 90 en Hungría fue algo difícil de superar, aunque no se por qué me recuerda a algo, no se si sería el vestido de alguna conocida o qué), canta con una voz dulce un tema muy dulce, que suena tan propio del folk de su país que debió conmover a los jurados. La canción es intimista y no hay que negarle su calidad, pero quizá demasiado plana. Seguro que en una edición actual del certamen posiblemente aburriría… pero allá en Dublín gustó y bastante. Hungría todavía piensa cómo repetir triunfo como en aquella ocasión. Y mientras lo logra dice, “al menos que se hable de mí“. Porque hablar del Zoli Adok se ha hablado un rato (sobre todo de su vestuario, claro, ¿de qué otra cosa se podría hablar?)
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