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jul 02
Soraya en las fiestas del Orgullo

Soraya en las fiestas del Orgullo

Bueno, pues a pesar de todo lo que tenía que hacer, y de tener que madrugar mañana (hoy) me he acercado por un momento a Chueca a ver el pregón de las fiestas del Orgullo 2009, que daba nuestra Soraya junto con Boris Izaguirre (uno de ellos, porque estas fiestas tienen de curioso que hay tres pregones diferentes… el otro lo daba Cayetana Guillén Cuervo, a quien no soporto, lo siento, y el otro los chicos de ‘Fisica o Química’, serie que no he visto nunca, así que la elección era fácil).

La plaza de Chueca, para quienes no hayáis estado, era un auténtico hervidero de gente… no se podía ni andar, tan sólo dejarte llevar por la marabunta… mareas de gente que sudadas a pesar de ir maqueadas y recién duchadas empujaban sin cesar. Y pensaba yo que me iba a encontrar al Sergi allí, que por ahí andaba, ¡ingenuo de mí!

Con un poquito de retraso sobre la hora prevista, allí estaba Soraya, tan simpática como siempre, mucho mejor vestida que en Eurovisión (hubiera preferido ese modelito rosa en el certamen!) y leyendo el pregón (jo, ya se lo podía haber aprendido, o improvisado!. Lo mejor, cuando dice: “pido disculpas por no ser homosexual, porque hoy me siento más gay que nunca!” y entonces la gente le responde: “pues baja de ahí y dale a una un beso en la boca!”. Jaja…

Obviamente la Soraya no lo hizo, porque si no su novio sueco lo mismo le regaña… pero lo que sí hizo fue cantar un trocito del “Caminaré” en directo y si, señores, cantó “La Noche es Para mí”, aunque en Playback, para deleite de toda la plaza en general y de los eurofans en particular. Y para que os quejéis, os traigo todo esto que os cuento en el siguiente video EN EXCLUSIVA y con realización propia… ¡¡antes que nadie!! Disfrutad de las fiestas, del orgullo, y de la vida…

Para quien no pudo estar allí…

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jun 29
Arnis Mednis, ¿quién se acuerda de él?

Arnis Mednis, ¿quién se acuerda de él?

Hola chicos… Estuve el fin de semana por ahí y se me ha pasado volando, no me puedo creer que ya sea lunes otra vez. Y eso que el finde ha sido tranquilito, cultural, con los padres y en familia, pero necesito más días. No me consuela ni el inicio de las fiestas del barrio de Chueca, que se pone hasta los topes, demasiado, ni nada. No quiero currar y punto.

Además, tengo una sensación rara en el estómago. ¿No habéis deseado nunca comer algo con tantas ganas que cuando lo coméis llegáis a aborrecerlo? A mí es algo que me ha pasado este fin de semana con el hornazo salmantino, que recordaba como un manjar. Tenía tantas ganas de volver a probarlo que al primer bocado… puaj! qué asco! ya no quiero nunca más!

Soy así, qué le voy a hacer. Pero el caso es que ahora pienso en el hornazo y me da asco. Me pasa con algunas cosas, que las espero tanto o las oigo tanto que luego las aborrezco. Voy a comentar un tema que en su día me gustó y que luego le tomé manía hasta el punto de que puede hacer ocho años o más que no lo escuchaba.

Recuerdo que cuando tuve Internet por primera vez -la cosa iba muy lenta y me costaba un pastón- fue en el año 2001. Y aquel año llegué a bajarme dos o tres canciones, no más, antes del festival. Las escuché hasta la saciedad, hasta que llegué a aborrecerlas. Y no las he vuelto a oir más. Una de ellas es la de Letonia, la del Too Much de Arnis Mednis… La escuché tanto antes del festival que cuando en Copenhague cantó una versión muy distinta… ni me gustó.

Lo único que destaco de la canción es la corista, que esos gritos siempre pensé que quedarían mal en directo y al contrario, fueron lo mejor de una actuación terrible, sin gracia, sin ritmo, pesada… Si no fuera por ella, la voz de él, la poca gracia del estribillo… hubieran sido insoportables. Que conste que la he escuchado ahora otra vez para comentarla. Pero con el hornazo no puedo. Sorry.

Too much, too much… hornazo!

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