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abr 20

La Eurofiesta de Bilbao estuvo más que bien. Para ser la primera eurofiesta de este año, ha dejado el nivel muy alto… ¡veremos las que vienen! Fue un placer encontrarse con Grande Grande, Dani, FranKar… (con Seben ya iba para allá) y con algunos otros, como por ejemplo, Jesús, de Andermay, a quien volví a ver después de 7 años….

Como era de esperar, muchas risas, un poco de criticar (sólo a quienes sinceramente se lo merecían) y algunas conclusiones. La primera, es que si se puede medir la popularidad de los temas de este año como un indicador para la victoria, apostaría mis euros por Alemania. Cuando sonó el tema la disco fue cuando rompió absolutamente a bailar [por cierto, muy buena selección a cargo de DJ Karmelo] y diría que fue posiblemente la canción más popular de la noche en cuanto a los participantes de este año.

Luego hubo canciones para todos los gustos, predominando los bailables o los lentos con versiones remix… y fue divertido, si señor, sopa de letras incluida. ¡Cómo me gustó bailar el Canta por Mim de Catarina Pereira y cómo la voy a echar de menos en Oslo!

Lo de Alemania fue la primera conclusión que saqué. Y me gusta. La segunda, me preocupa más. Después de 6 horas bailando, estaba muerto. Al día siguiente, no me encontraba los pies. No tenía resaca, pero si un cansancio atroz… lo que me preocupó bastante.

Me preocupó sobre todo porque si después de una noche estaba así… ¿cómo puedo acabar tras Oslo? Así que como señora del Facebook antes de las vacaciones, me he hecho el propósito de comenzar la Operación Bikini. O mejor dicho, la Operación Oslo. Tengo que ponerme en forma para no desfallecer una noche en mitad de Noruega.

Me quedan 6 semanas para el entrenamiento. Será duro, pero espero vuestro apoyo. Jaja. Volví de Bilbao que daba cabezadas en el coche -tranquilos, no conducía- pero bueno, no desmerecí a la buena selección musical que también se respiraba en el automóvil… Quizá lo mejor fue redescubrir al primer Konstantinos, que en Oslo, precisamente, debutó en Eurovisión en el 96 con un baladón precioso. Y así pues, lo escuché en su versión original y también en español, que nunca lo había oido.

Os pongo el video completo porque me hace mucha gracia verle vestido de militar (el chico estaba haciendo la mili) y con su abuela. Y también porque no os pongo fotos de la fiesta porque el fotero (Seben) está desaparecido y aún no me las ha pasado. Pero bueno, tranquilos, que el puesto de fotógrafo oficial ya se lo he quitado de cara a Oslo… las haré yo las fotos para traéroslas puntual al diario…

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abr 14

Dias frenéticos… ¿os he contado ya que el próximo sábado subo a Bilbao a la fiesta de Eurovisión que han organizado Dani, Fran y Karmelo? Tengo ganas de verles, además de hablar sobre mil y una cosas, podremos medio-preparar el viaje a Oslo. Bueno, tampoco hay nada que preparar, más bien será todo el rato decir: “y cuando estemos en…” “y cuando vayamos a” “y cuando no salgamos del Telenor Arena ni pa mear”…

Bueno, que hay algún vasco más por el diario (y no miro a nadie) así que espero que se anime y se deje ver por el evento. Prometen alguna sorpresa y, sobre todo, música eurovisiva entre amigos, ¿qué más se puede pedir? Lo bueno, además, es que al siguiente fin de semana está la fiesta Euroschlager en Madrid… ¡¡No nos podemos quejar los eurofans!!

Aunque yo de lo que sí me quejo -o más bien, me apeno- es de la poca ilusión con la que me tomo la representación española este año. Creo que desde el año de las Ketchup no me pasaba tan desapercibido el tema… En el sentido de que ni me preocupo por cómo será la coreografía -me la imagino ya- por cómo irá vestido -total- por saber cuántos puntos nos darán en las votaciones… Bueno, así menos decepción nos llevamos, no? Daniel Diges que se lo pase lo mejor posible y ya está, no?

Hubo una representación española que para mí estuvo siempre bastante olvidada, que fue la de Baccheli aunque un año antes tampoco se quedó atrás el tema nacional. ¿Quién se acuerda de que Trigo Limpio nos representó con Quédate esta noche en 1980? Pues posiblemente sólo los incondicionales del certamen.

Creo que nunca me había visto el vídeo, y más allá del estribillo, el resto de la canción tampoco me suena conocido. Ahora que les veo ahí a los tres, me recuerdan a los F.L.Y. de Letonia pero veintitantos años atrás. Hello from the eighties!

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dic 14

stelios2_v-gallerySi coges el autobús 26 -no el 28 como el de La Oreja de Van Gogh-, el bus te lleva a un lugar llamado Uribarri. ¡Menuda historia! Si, he estado unos días en Bilbao, por motivos de trabajo, y lo de ver el autobús número 26 por las calles, con el cartel indicador de destino luminoso me hacía sonreir… ¡allí también había momento eurovisivo!

Aunque el momento eurovisivo de verdad fue el que tuvo lugar una de las noches, cuando después de una jornada de trabajo, entrevistas y demás saraos pude hacer una visita rápida a dos amigos de este diario: Fran y Karmelo (Frankar). Si, a ellos porque nuestro amigo Dani tuvo a bien bajar a Madrid los mismos días que yo estaba en su ciudad, ¡a quien se le diga!

El caso es que aunque breve, fue intensa la cena que compartimos (gracias chicos, estupendo el pescadito) y como ellos ya han comprado también el billete para Oslo, empezamos a pensar en las cosas que vamos a hacer allí… es decir, no salir del recinto eurovisivo en todo el día. Ellos ya estuvieron en Belgrado, por lo que experiencia tienen… Eso sí, si Karmele fuese por España este año (dios o quien sea no lo quiera) harían pleno en cuanto a personajes frikis en sus visitas al ESC.

Cuando les dije lo del 26, se sorprendieron. Viviendo en Bilbao, nunca se habían dado cuenta del detalle del bus. Claro, ya el nombre les resultaría similar. La última vez que hubo 26 países en la final del ESC, en Latvia, el festival también fue retransmitido por Uribarri. Fue el año de Beth, del cero patatero de los Jemini, de la apertura triunfal de Birgitta y de… Stelios Konstantas, que nos visita hoy porque podría salir de uno de esos calendarios famosos de Frankar ;)

El chipriota llevaba un tema mediterráneo, y vestido de blanco con esa camisa y fondos azules, quedaba una escena muy propia para su ‘Feeling Alive’. Pero fallaban para mi gusto demasiadas cosas en esa actuación: por un lado la canción, simplona y ramplona con esos acordes de órgano de la cabra en el estribillo. La letra, topicazo al canto… y luego él. Estático a más no poder, se clavó en el escenario y de allí no se movió.

Y no sería para preservar su voz, porque justito de voz andaba un rato… Eso sí, tiene la pinta de guaperas que a muchas madres les gusta, lo que debió darle unos cuantos votos. Por mi parte, una entrada prescindible y quizá de las más fácilmente olvidables en aquel 2003 de escenario más que destacado.

Oh please tell me baby that you feel the same…

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