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dic 02

kim18_v-galleryIt’s like the start of a brand new day… No, no chicos, no estoy enamorado, pero sí que hacía mucho tiempo que no tenía un buen día, un buen día de esos de los buenos, por eso traigo esta canción de Kim Jackson.

Viene hoy al diario sobre todo porque a pesar de que la irlandesa hable de amor, a mí su tema me transmite muy buen rollo, alegría, como cuando estás encantado de haberte levantado por la mañana. Generalmente no abundan estos días, así que cuando nos llega uno, hay que celebrarlo!

Y así fue el día de ayer, y espero poder contaros pronto el por qué… pero antes, hagamos caso a Kim, que participó en 1991 por Irlanda en Roma justo antes de las tres victorias consecutivas de su país. Quedó en mitad de la tabla, en décima posición de 22, empatando con su vecina la británica Samantha Janus.

El tema empieza, para mi gusto, demasiado lento, aburrido… como si fuese a convertirse en una balada de las que tanto abundaron en los años 90 y que pasaron sin pena ni gloria por el certamen. Pero a partir del minuto 1.25 cobra fuerza. Me gusta el estribillo porque suena a himno de Eurovisión en la década pasada, a himno que podían haber mandado tanto Irlanda como Reino Unido, a canción que podría sonar un domingo por la mañana en la emisora de radio más institucional de cuantas tiene la BBC. “Buenos días UK” (& Ireland, claro), y Kim podría interpretar entonces la banda sonora de un magazine matutino para una jornada soleada, sin duda.

A destacar el peinado a lo Marge Simpson y la mirada, que termina por ponerme nervioso. Posiblemente Kim fue una de las precursoras de la moda de los rosas chillones sobre el escenario del eurofestival, que tan bien siguieron después Karmen Stavec, una de las bailarinas de Gina G o Sofia la portuguesa del Foi Magia… por citar unas cuantas… Eso sí, estuvo un tanto estática frente al micro y defendió el tema sin destacar demasiado. Mitad de tabla y musicalidad orquestal con aire british… poco más…


Could it be that I’m in love? No…

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nov 04

london

Que le dijese en el anterior post al Reino Unido, cual Jade Ewen, que era mi momento, tiene su razón de ser… Este fin de semana pasado he estado en Londres, por ocio, pero también realizando una primera inspección de reconocimiento

Estuve buscando a la Ewen, pero no la encontré, ni a ella ni a las de su grupo… Tampoco encontré a la Jessica Garlick, que a saber por dónde anda, ni a los Jemini (aunque éstos eran de Liverpool). Creo que no tuve ninguna señal eurovisiva en toda la ciudad, y eso que visité tiendas de música, pero ni un CD me encontré… Definitivamente, UK, como España, da bastante la espalda al certamen en la calle…

Bueno, no es nada nuevo, aunque la BBC el año pasado se lo tomó en serio, y salvo el “caso Cindy” hace dos años, organiza unas preselecciones que no están mal, por la calidad de temas presentados por norma general. Ya quisieran otros países… Sea como sea, Londres para mí es sinónimo de música, aunque no sea de Eurovisión. Tiene un estilo personal, un estilo “London Pop”, como a mi me gusta llamarlo…

Junto al Cry Baby, de las canciones que han representado al Reino Unido, para mí de lo más “London Pop” es la canción de Frances Ruffelle en el 94. El tema, en su versión en estudio, me encanta. Siempre me lo he imaginado sonando en cualquier tienda de discos londinense…

… sin embargo, al verlo en YouTube para comentarlo hoy, me he llevado un chasco importante. Para la actuación sobre el escenario de Dublin, le cambiaron la base musical… y se me hace tan repetitiva y cansina, durante todo el tema… que ni me deja oirla a ella… Además, por mucho que Terry Wogan diga al inicio que está acompañada de un coro de lujo, a mi me parece que estropearon bastante la canción…

Frances tampoco lo hace “tan bien” como en el estudio. Se mueve raro, aunque me gusta el toque del pelo… pero la actuación en general deja al Reino Unido un poco deslucido… y no como dice Wogan al final, que señala que es estupenda, fabulosa… A mí el tema me gusta, pero ese año, United Kingdom mereció quedar donde quedó. Anyway, el top 10 volvió a llevárselo

We will be free….

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oct 13
Regina, en la pre nacional, sin embarazo

Regina, en la pre nacional, sin embarazo

Pensaba que este tema ya había pasado por el diario, pero por más que busco y rebusco, o se ha ‘perdido’ la entrada en el ciberespacio o es que realmente Regina nunca vino a cantarnos su ‘Dan Najlepših Sanj’, y vale que hace trece años en Oslo quedó tan sólo en el puesto 21, pero a mí me parece un tema bastante entrañable…

Y no me da esa impresión porque ella esté completamente embarazada, sino porque me gusta la canción desde los primeros acordes -suena genial la orquesta ahí-, y también el estribillo, muy himno, estupendo, y en su idioma. De los temas balcánicos que tanto gustaban en los 90…

Oye, un momento, un momento… Regina está embarazada, ¿verdad? La verdad es que también he rebuscado por Internet pero no consigo la información que me lo confirme. Se habla mucho de su vestido y de lo horrible que es… (lazo verde incluido, uf) pero nadie confirma que está embarazada. A mí ahora me ha entrado la duda, y eso que durante años lo pensé…

Jeje, no, tranquilos, lo logré: efectivamente Regina estaba embarazada sobre el escenario de Oslo. Aún así el traje era feo, pero no tanto como lo ponen por ahí por los foros. El verde, y su pelo pelirrojo, daban bien en cámara, a pesar de la realización noruega. Y a todo esto, bonita canción.

Vaya con la realización noruega… y esta no fue de las peores!

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ago 19

santiago

Últimas paradas del tour ‘verano 09’ ya en tierras españolas: Galicia. Bayona, Vigo y por último, Santiago de Compostela, ya camino de Madrid. No lo había pensado, pero si dibujo en el mapa una línea uniendo todos los destinos, creo que me sale el Camino Lusitano de Santiago. Quién lo iba a decir…

He comido como nunca en Galicia, pero también es verdad que he perdido por el terreno un poco la magia que para mí tenía hasta ahora –quizá por lo desconocida que me resultaba- esta región. De todas formas, me sigue sonando a gaitas y a música celta…

Si pienso en Eurovisión, lo que más se me relaciona con Galicia es Verónica Codesal, la voz cantante de Sanomí, que en 2004 casi le consigue el triunfo a Bélgica con un tema precioso. Todavía recuerdo sus actuaciones en la TVG (en la tele regional gallega).

Pero como de Urban Trad ya hemos hablado, se me antoja que también me ‘pega’ en estas tierras el tema de Dan Ar Braz et l’Heritage des Celtes, aquella canción que llegó a Oslo’96 desde la Bretaña francesa. Podría pasar como gallego, por la herencia celta, claro está.

La canción Diwanit bugale es bonita, pero ciertamente no para el certamen y aburrió al personal hasta dejar a Francia en el puesto 19 con tan sólo 18 puntos, sólo un puesto por encima de Antonio Carbonell incluso, que ya es decir (toma puñalada!).

Si conseguís no dormiros con el calor… aquí lo tenéis… disfrutad con el pelo de la de negro, que me pareció desfasado incluso ya en el 96…

PD. Y desde aquí, me acabo de enterar que Tarkan representará a Turquía en Oslo, wow! Primera superestrella que veré por allí. La tele turca se lo trabaja bien señores, y se merece una segunda victoria solo por lo en serio que se toma el festival. Ni diáspora ni nada… eso es hacer las cosas bien. A ver si los demás se ponen las pilas!

La herencia de los celtas…

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ago 17

oporto1

Ahora que le estoy cogiendo gusto a esto de publicar ‘in itinere’ se acerca el final de las vacaciones (o al menos, de la primera parte de ellas). Me gusta Oporto. Es más rica, más financiera que Lisboa, pero igual de señorial y conserva también el aire añejo y melancólico de las ciudades portuguesas.

Merece la pena cruzar el Duero para ver la ciudad desde Vilanova de Gaia, junto a las bodegas. Sentado en un paseo fluvial, bajo el sol y a espera de una copita de Oporto blanco, escribo estas letras. Queda una última etapa del viaje por tierras gallegas antes de volver a Madrid, pero siento ya nostalgia de Portugal. Y todavía no me he marchado.

Se me vienen a la cabeza grandes temas como ‘Silencio y tanta gente’, que ya comentamos en su día, pero quizá el más apropiado para estas últimas horas en Portugal sea el de Celia Lawson, ‘Antes do adeu’, que tan desapercibido pasara en el festival de 1997.

Será por el influjo de esta tierra, pero la canción, intepretada cómo no en portugués por una sobriamente vestida de negro Celia, acompañada por los hombres de ‘Caiga quien caiga’, que por cierto, no les pegaba nada, me suena mejor aquí que cuando la escucho en Madrid. Mi parte preferida quizá sea el puente que va hacia el estribillo.

La melodía es suave y la letra, no deja de ser cierta: antes del adiós, habría que aprovechar cada momento. Se refiere a una historia de amor e imagino que estos días se puede decir que yo he tenido una con este país, ¿no os parece?

Celia Lawson, puesto 24 en 1997

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ago 04
Friderika Bayer, cuarta en Dublín'94

Friderika Bayer, cuarta en Dublín'94

Aunque  a veces pueda costarnos pensar lo contrario, lo cierto es que Hungría ya existía en Eurovisión antes de Zoli Adok ;) De hecho el país debutó 15 años antes, en Dublín 1994, con una jovencita Friderika, firmando el que fue uno de los mejores debuts de la década de los 90, con permiso de Edita Gorniak.

No en vano Hungría obtuvo el cuarto puesto y 122 votos con el innombrable título ‘Kinek mondjam el vétkeimet’, que a saber qué quiere decir en húngaro. El caso es que yo el tema lo recordaba como buenísimo, como calidad de la buena, y hoy volviéndolo a ver, que no se por qué me desperté de una (merecida) siesta pensando en él, me ha resultado descafeinado, como que le falta algo.

La estática Friderika (la moda de los 90 en Hungría fue algo difícil de superar, aunque no se por qué me recuerda a algo, no se si sería el vestido de alguna conocida o qué), canta con una voz dulce un tema muy dulce, que suena tan propio del folk de  su país que debió conmover a los jurados. La canción es intimista y no hay que negarle su calidad, pero quizá demasiado plana. Seguro que en una edición actual del certamen posiblemente aburriría… pero allá en Dublín gustó y bastante. Hungría todavía piensa cómo repetir triunfo como en aquella ocasión. Y mientras lo logra dice, “al menos que se hable de mí“. Porque hablar del Zoli Adok se ha hablado un rato (sobre todo de su vestuario, claro, ¿de qué otra cosa se podría hablar?)

Friderika canta, el resto de Europa, vota.

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jul 30
Disco del debut croata

Disco del debut croata

No se por qué ahora que es media noche casi me ponen en el ESCradio una nana, para terminarme de dormir…. y no puedo porque todavía tengo que preparar una entrevista para mañana…

Se trata de la canción con la que Croacia debutó en el festival allá por 1993, cantada por Put, que lleva por nombre ‘Don’t ever cry‘. Joer qué tiempos aquellos, recuerdo viendo ese festival que pensé que los países debutantes se iban a llevar un buen chorreo de votos, sobre todo los implicados en la Guerra de los Balcanes, que tan reciente estaba…

Siete países debutaban en Milstreet, pero como sólo había 3 plazas para ellos, hicieron una “semifinal” en Eslovenia antes del festival. De entre los ganadores estaba este tema de Croacia, que quedó en la “final” en el puesto 15, contradiciendo mi teoría inicial.

La canción no está mal… un poco himno… y demasiado lenta. La representación en sí adolece de lo que muchas “primeras veces” adolecen en Eurovision. Le falta algo… Sea como sea, se deja escuchar, sobre todo a medianoche como hoy… por mucho calor que haga…

Never say goodbye…

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jul 17
Ketil Stokkan, último en 1990

Ketil Stokkan, último en 1990

Mañana sábado a las 23.59 recordad que se acaba el plazo para votar al chulazo del verano! Aquí huele a playa, mientras os escribo estas letras… ¿cuándo os vais de vacaciones? A mí me quedan unas semanas aún, aunque para este finde me he construido yo mismo un pequeño puente…

No se por qué hoy me he acordado de una canción de recién iniciados los 90 que en su día me encantó. Recuerdo yo que era ‘pequeño’ y que se me quedó pegada la canción del ‘Brandemburger Tor’ cuando la ví en los ya míticos vídeos de Eurovisión que ponían en La 2. Dije, esta canción seguro que gana este año.

Qué ojo el mío ya en aquel entonces! Quedaron últimos! Pero lo que más me ha sorprendido hoy ha sido descubrir que esta canción era de Noruega (recordaba que no era Alemania, como cabría pensar por el título, pero pensé que sería Austria!). ¿Qué hace un noruego cantándole a la Puerta de Brandemburgo? Bueno, imagino que aquel año, meses después de la caída del Muro de Berlín, el tema tendría algo de sentido y algún que otro aire político, pero como no entiendo la letra…

El caso es que pensaba que era de principios de los 80 el tema y resulta ser de los 90, cómo pasa el tiempo. Ver el video me ha gustado… aunque me sobra la piedra preciosa del cuello del cantante (Ketil Stokkan, el mismo que en el 86 cantó ‘Romeo’ y la corista rubia (por qué se me van los ojos hacia ella todo el rato?) Sea como sea, quizá por los recuerdos que me trae, me gusta el tema. El estribillo se queda… Ni de lejos para quedar último…

La puerta de Brandemburgo…

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jul 01
Las Mullans buscan chulazo

Las Mullans buscan chulazo

Mientras me pienso si hacer caso de las peticiones o no (lo de hacer un nuevo concurso titulado ‘Chulazo del verano’)… bueno, la verdad es que daría mucho juego, qué coño, vamos a hacerlo ahora que tengo más tiempo. Venga va, esta vez lo vamos a hacer más interactivo si cabe. Abro el plazo para que me enviéis a mi correo vuestras propuestas… Y con todas ellas, o con los más propuestos, ya veré, haré el clásico video con los finalistas a chulazo del verano… y a partir de ahí… a votar!

Os doy de plazo hasta el próximo lunes para enviar las propuestas. Y luego me dejáis unos días para prepararlo todo. Porque me pilláis en verano y porque tengo un corazón grande, que si no… no haría caso de vuestras plegarias. Pero cierto es que este verano 2009 se merece tener un chulazo. Lo que digo. Mandadme candidatos, los que queráis y cuantos queráis, al correo. No saldrán todos luego, pero… no diréis que no habéis participado en la selección.

Bueno, el caso es que las tías que os traigo hoy no entrarán en el concurso ni de coña. Pero es que me he acordado de ellas porque me enviaron -por razones que no vienen a cuento- un sms con parte de la letra de su canción. Son las Mullans, a quien yo tenía en gran estima y después de ver su actuación otra vez han hecho que se me caiga un mito de la canción eurovisiva.

Recordaré esta actuación siempre por las palabras del políticamente correcto Uribarri. “No se como eligen estos trajes estando así de rellenitas”. Vale, no son literales, pero venía a decir eso, que yo me acuerdo. Qué poca vergüenza. A mi con sus trajes plateados me parecían atunes, pero por respeto nunca lo confesé. Lo que yo tampoco se es por qué fueron las dos hermanas, si una es la que acapara toda la atención, las cámaras -y el espacio en el escenario-.

Su voz es demasiado grave para la canción -no se  por qué me recuerda a Rosa, a quien ya veréis nenes, veremos en Oslo, os lo digo desde ya- y el tema tiene escaso ritmo. Joer es que cada vez que la miro es más Rosa la tía esta. Yo al menos al tema lo recordaba con más instrumentación. Y qué me decís de la coreografía, bailecito monjil e insulso incluido. Una pena por Irlanda, que demuestra que a pesar del cariño que le tengo a esta canción, en los 90 también pinchó alguna vez. Anyway, le tengo cariño, si, lo confieso.

Eso sí, las Mullans fijo que estarían más que encantadas con los chulazos que se nos vienen encima… Besos mil

PD. El correo lo tenéis en el enlace o en la sección ‘Contacta’…

Don’t you go… on your own…

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jun 24
I like living my life without you

I like living my life without you

Como vimos en la anterior entrada, Noruega es capaz de lo mejor, pero también de lo peor. Lo ha demostrado en varias ocasiones a lo largo de la historia del certamen, cosechando ceros imperdonables, y últimas posiciones por momentos injustas, (como el High de Knut Anders en 2004) pero creo que es el único país junto con Estonia el año pasado y los Kreisiradio que ha logrado sacarme de mis casillas, ponerme nervioso…

¿Por qué no quedó último en 1999? Para mí el puesto 14 de ese año mereció la última plaza con diferencia, pienso pedir explicaciones a los países que votaron a Stig Van Eijk hace ya diez años. La canción, el ‘Living my life without you’ es repetitiva hasta decir basta, pero ese sería el único problema si escuchásemos el tema en estudio.

Sin embargo, ver la actuación es tener que soportar a su intérprete y eso señores, a mí se me hace difícil de hacer.¿No os pasa que hay personas a las que con sólo verlas una vez ya sabéis que os van a caer mal? A mí me ocurre poco, pero creo que con Van Eijk me pasa desde el primer momento que le enfoca la cámara.

¿Cómo se puede ir vestido al festival como si vivieras en el Bronx, con esa camiseta de un equipo de basket (creo) 25 tallas más grande? ¿Cómo te puedes poner esa cinta de Nike en el pelo -espero que al menos te hayan pagado por ser hombre anuncio-? ¿Cómo se puede llevar esas mechas y ese corte de pelo?

Y luego las caras, las posturas, y el baile irritante. Esa forma de mover las manos… Y no, que no me digan que es porque es rapero porque tampoco lo es. Para eso prefiero el estilo del Razom Nas Bahato del 2005, que aún no gustándome ese estilo de música me hizo creerme la actuación.

Aquí me pone nervioso su forma de bailar, de moverse. Pero no sólo a mí. Fijaros en el minuto 2.08. La bailarina morena se tiene que aguantar unas ganas irremediables de estirar la pierna y ponerle la zancadilla para que en ese momento zas! Van Eijk bese de una vez el suelo.

Lo reconozco, este tema saca el violento que hay en mí. Noruega ya me explicarás cómo seleccionaste esta interpretación para el año 1999. Ojito con presentarme a este tipo el año que viene. En fin, me voy a tomar un granizado de tila, lo mejor para el verano…

Y si, si estoy así es porque me he vuelto a ver el vídeo para poderlo comentar…

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