Creo que llevo día y medio tranquilo. No lo puedo creer. ¿No hay más sobresaltos de última hora?
He estado tan tranquilos, que hasta me ha dado lugar a descubrir un “efecto Safura” en los segundos ensayos de las delegaciones, que se están produciendo ahora. Y si no, fijaros en el minuto 1:38 del vídeo que os dejo a continuación, el del segundo ensayo de Serbia. ¿Que no lo veis? Volveros a fijar… sobre todo en el bailarín de la derecha. ¡Ay que me escojoncio!
Eso si que es un sobresalto. En fin, que me parto [qué maldad caerá sobre mí por reirme de este pobre?]… mientras voy metiendo todo, todito en la maleta. Chicos, que la próxima vez que os escriba ya lo haré desde Oslo, y prometo que trataré de contar cuanto más posible… de cuanto allá vea.
Que estoy contento por ir a ver el primer festival, aunque creo que con el estrés de estos días todavía no me doy cuenta de lo que eso significa. Además, voy a conocer a un par de amigos del diario por allí, voy a reencontrarme con buenos colegas de hace ya años, y espero que conozcamos a muchas otras personas más… Qué nervios, yo creo que esta noche no duermo… ¡¡nos leemos desde Oslo!!
¿Pensábais que lo habíais leido todo? Pues no. El día de ayer va a ser recordado a partir de ahora en la historia de este viaje a Oslo como “El día de la gran crisis“. Os cuento, resumiendo:
Al ir a hacer el check-in online de los vuelos, la compañía nos dice que no existen esos billetes. Qué raro… una llamada a la aerolínea, que echa la culpa a la empresa por la cual se hicieron las reservas… y cuando logramos hablar con esta nos dicen que “el 22 de diciembre alguien había llamado por teléfono para anular esos billetes“. Cara de tonto vía telefónica. Obviamente ni los habíamos anulado ni nunca nos habían devuelto dinero ni siquiera se había recibido un email de confirmación…
¿La solución que nos proponian? Gestionar la devolución del dinero. Señora no, que yo lo que quiero es volar. Pues va a ser imposible. Pues me quiero cagar en la puta y en todo lo que se menea.
Perdón por los tacos pero es que el día de hoy ha sido bestial. La atención de la compañía, pésima. Al final, a eso de las ocho de la tarde, y gracias a un contacto en el departamento de Comunicación de la operadora [por una vez voy a dar gracias de ser periodista?] que ha movido hilos contactando al director de Marketing, parece que han reconocido el fallo y han confirmado los vuelos.
Yo hasta que no me vea montado no las tengo todas conmigo. Y no dejo de pensar qué hubiera pasado si no intentamos hacer el check in online. Llego al aeropuerto con mi maleta y no me dejan pasar y me da algo.
En fin, que creo que esto me pasa por ser malo y reirme de la -más que probable- caida de Safura. ¿Qué será lo próximo? Menos mal que al llegar a casa he podido ver los vídeos de los ensayos de los últimos semifinalistas. Creo que claramente hay tres canciones que destacan sobre el resto: Georgia, que creo que va a ser la sorpresa, Irlanda, cuyo aplomo sobre el escenario impone, y Croacia. Señores, que es de las pocas a las que le he visto halo de ganadora…
Así las cosas, vía libre a Alemania y ojito a las Feminnem y algún que otro tapado, mientras que otros favoritos se diluyen en las semifinales. Chicos, espero más tranquilidad, porque os juro que hoy pensaba que todo eran señales que me decían que no debía ir a Oslo y estaba por abandonar… What’s next? Que me calme la Niamh y las croatas:
El titular no hace referencia a que el festival está aquí cerca. Hace referencia a que ya si que me ha entrado la crisis, los nervios.
Por cierto, antes de nada, por si nos lee algún asturiano. Se ha puesto en contacto conmigo la tele del principado de Asturias porque para “Conexión asturias” quieren hacer una entrevista a algún eurofan de la región que organice fiesta el sabado para ver el certamen, etc… Si a alguno le apetece, que me escriba y le pongo en contacto con la tele.
Bueno, pues como os decía, que crisis. Ayer pasé la tarde de comisaría en comisaría, como una Javine de la vida cualquiera, y no porque me hubieran detenido, sino porque me he dado cuenta de que no tengo el pasaporte. Y si, para entrar a Noruega no hace falta, pero nos han aconsejado que lo llevemos y a mi me ha pillado el toro.
Jeje, qué sería de todo esto sin estas pequeñas historias? Si todo transcurriera normal no tendría cosas que contaros. Bueno, pues que sepais que aún sigo penando para lograrlo… Además, me he puesto a echar cuentas y no me da tiempo a hacer todo lo que quiero hacer… ni a preparar… ni a ahhhhhgggg! basta, joder.
Bueno, que sí que me ví los videos de los ensayos de ayer y… joer que no me gusta ninguno. Creo que la que más me ha llamado la atención ha sido la de Lituania (o era Letonia? jajaja) por lo de los muñegotes de las ¿luces? de atrás. Aish de verdad, vaya dia…
Y encima la Safura con una puesta en escena que no tiene desperdicio: apuesto a que se nos desparrama por las escaleras. Si las logra bajar, no lo hará al mismo tiempo que se iluminan, el bailecito parece de domadora de circo, y los trajes de las del coro, dignos de un “señoras que…” de Facebook.
En fin, que aquí os dejo el video para que lo disfruteis con o sin camiseta, ya me entendeis. Suena bien, pero yo no la veo ganadora…
Las impresiones que me están dejando los vídeos de los ensayos que desde el pasado domingo se están produciendo ya en Oslo son buenas, en principio.
Sí que es verdad que el escenario, en estos videos que vemos de YouTube y grabados generalmente con cámaras no profesionales, parece muy pobre… pero en los vídeos en los que se puede apreciar cómo quedará la imagen, con la realización noruega, en televisión, se puede ver algo que parece un escenario diferente! [peor para los que lo veamos en directo]
En televisión se ve bien bonito, elegante… el tema de los espejos y el reflejo de las luces. Está claro que este tipo de iluminación, decoración… beneficiará a unas canciones (tipo Israel o la propia Noruega) y no beneficiará a priori a otras, como la española, a la que tan bien le habrían ido las pantallas de LED con elementos de circo…
Pero lo bueno es que en la televisión se va a ver elegante, diferente, muy nórdico si me apurais, aunque será inevitable echar en falta el LED. Me gustan eso sí los títulos para anunciar las canciones, con los números para votar… se me antojan tan nórdicos! A ver qué tal las postales…
Si que parece todo menos espectacular… y por los países que he visto ensayar, te hace sentir como que todas las actuaciones son más uniformes. Se nota menos el cambio de un número a otro… y eso puede llegar a cansar… quizá, al espectador. Veremos, aunque en hora y media/dos horas de canciones…
De los países que he visto hasta ahora, me deja frío Moldavia, que me gusta el tema pero que uf el directo…! Todo el mundo habla bien de la capacidad vocal de Rusia, que a mí me cae simpática la canción… Me ha gustado Eslovaquia y también Lituania (a pesar de que en un principio no me llama nada la canción que habla con Dios)…
Pero sobre todo en la segunda parte de los ensayos de la primera semifinal, es decir, en los de ayer, es donde se ha visto más calidad. No tendrán problemas para pasar a la final ni Grecia ni Hera Bjork, que posiblemente gane la semifinal. Menudo directo, y aunque la puesta en escena no es nada nuevo en comparación con la que ganó su final nacional, Hera se sale, y se le ve tan simpática…
No se chicos, que aún nos queda mucho, muchísimo por ver, pero que esto ya es la cuenta atrás, que estamos metidos de lleno en plena pre-semana eurovisiva, y que aunque estemos mirando al cielo –al parecer Niamh Kavannagh se ha resignado ya y va camino de Oslo en barco para llegar a tiempo al ensayo de mañana- no va a haber nada ni nadie que nos impida disfrutar del espectáculo de Oslo 2010.
Que ensayen, que ensayen, que todo va a salir perfecto… como dirían las Venus…. “sigo aquí, yo sigo ilesa, sigo en pie sigo perfecta…” pues eso es lo que dice la Kavannagh, me la imagino perfecta en la cubierta de su barco, tipo otra ganadora, la Celine Dion, en la cubierta del Titanic…
Si alguien pensaba que el viaje a Oslo iba a ser cosa sencilla, se equivocaba. Vosotros que seguís este diario desde hace tres años habréis visto ya que no hay nada fácil en la vida de un eurofan medio…
¿Qué os parece un cambio de hotel a escasos 10 días de partir para Noruega? Pues no está mal, ¿no? Menudo estrés joder… Pero bueno, parece que el cambio va a ser bueno, ya que de estar a 8 kilómetros del centro de Oslo y a 18 del Telenor Arena, vamos a estar en el centro… con lo que nos ahorramos el tener que estar dependiendo del metro y transporte público…
Pero os aseguro que darse cuenta de eso a 10 días de partir… En fin, que menuda semanita llevamos señores, en dos días, tres cambios de hotel, pero este último seleccionado ya es el definitivo, y tan contento! Pero… ¿qué será lo próximo?. Pues lo próximo parece que algo bueno, pues a falta de confirmación oficial, parece que con el carné de OGAE se podrá asistir a todas las fiestas del Euroclub y eventos varios, bien!! Preparáos”
De hoteles nos han hablado alguna vez en Eurovisión. Por ejemplo, incluso este año en la preselección de Rumanía había un grupo -muy popular- que se llamaba Hotel FM, y que cantó el tema ‘Come as one’… La verdad es que con la puesta en escena que se gastaron esperaba más de esta canción… que parece que no termina de arrancar. Cada vez que para el cantante, pienso que va a llegar el momento del movimiento, pero no…
Por cierto, cuánto daño pueden hacer unas lentillas de colores, ¿no?… y el tema, al final, termina aburriendo un poco.
[Arreglado lo de los comentarios!] Pues a mí me gusta el escenario que ha presentado la NKR. Será porque estoy por no perder el optimismo, pero me gusta. Vale que quizá eche de menos las grandes pantallas led que tan bien quedaban para poner imágenes tras las presentaciones, pero también está bien que sea diferente el escenario. Si no, llevaríamos muchos años con la misma estética… No se, creo que puede quedar elegante, aunque no es lo mismo lo que veamos ahora que lo que veremos en unos días… le sigo dando mi voto de confianza a la NKR.
Y mientras, el volcán islandés sigue haciendo de las suyas, hoy volviendo a Madrid casi nos quedamos en tierra, y hubo bastantes cancelaciones. A mí que me avise con tiempo que me busco una ruta alternativa… como si tengo que dar la vuelta por las repúblicas bálticas en coche…
Uno de los escenarios que más me gustó siempre fue el de, precisamente, Letonia 2003, y eso que tampoco tenía las pantallas LED. Allí cantó el país anfitrión de este año una balada que quedó muy bien parada. Jostein quedó cuarto con “I’m not afraid to move on”, un tema que para escuchar queda fenomenal, aunque a mí de festivalero me parece que no tiene nada. La puesta en escena, con él en el piano y tanto primer plano, no me convenció personalmente. Aunque la apuesta en general derrocha calidad y eso se nota en que, sin embargo, fue uno de los mejores resultados de Noruega en los últimos años.
Este año llevan otro baladón, posiblemente mejor todavía en cuestión de calidad, y con una estupenda voz. ¿Podría ser el two times in a row para Noruega? O volverá a hundirse como acostumbra en el fondo de la tabla? Yo creo que ni una cosa ni la otra…
Primer gran jarro de agua fría con relación a Oslo 2010. Si, como lo oís. De la euforia de la llegada del mes a un poco de decepción, la verdad. A ver, cómo os lo explico. Al parecer, todos los años, con tener el carné de OGAE era suficiente para entrar al EuroClub –la discoteca en la que cada noche se celebran las fiestas durante la semana de Eurovisión- pero este año la NKR –la tele noruega- ha alegado problemas de seguridad y nos va a dejar fuera a los miembros de OGAE, según nos han contado desde la asociación.
En principio, únicamente podremos acceder la noche del miércoles, cuando se celebra la fiesta de OGAE. El resto de días tendremos que quedarnos en la puerta. Tan sólo podrán pasar aquellas personas acreditadas. Como algo me decía que no iba bien el asunto, hace unas semanas intenté acreditarme, aunque me denegaron la solicitud, tanto como periodista y como fan. ¿El resultado? Que nos quedamos fuera.
No se quién es el responsable de las acreditaciones de los españoles. He escuchado de todo, que si la NKR directamente, que si TVE, que si la organización de fans… Me da igual, el caso es que al parecer, esta vez por primera vez los que sólo tengamos el carné de OGAE nos quedamos fuera.
Al recibir la noticia la frustración fue tremenda. Vale que lo importante son los tres shows, pero ya que uno se desplaza a Oslo, pues se había hecho la ilusión de poder acudir a lo que otros fans podrán asistir. ¿Cuál es el criterio para la acreditación o no? Pues eso es lo que yo quisiera saber. Y no miro a nadie… O si.
Pero bueno, tras el bajón, ahora ya lo veo de otra forma. Seguro que hay muchos otros fans que no pertenecerán a esa élite de escogidos que sí han recibido su acreditación y que al estar en las mismas, pues ya nos las ingeniaremos para montarla y pasarlo bien. Sea como sea, yo os lo pienso ir contando todo, todo….
Y como diría Johanna, que ya estuvo aquí cantando su tema sobre el escenario de Oslo, pero que hoy llega desde la preselección islandesa (por cierto, qué bien le arreglaron el tema ligeramente para redondearlo…): Is it true? Me temo que sí. C’est la vie!
Mis meses de mayo -como podréis comprobar los más curiosos en el histórico- suelen ser agitados, en todos los terrenos, pero también en el emocional… No me refiero a rollos de corazón, sino a temas de sensaciones, sentimientos…
Y este no va a ser menos. De hecho puede que sea uno de los más emotivos. Bueno, seguro. Entre las canciones que se oirán este año, creo que va a haber una sobre todo que me pondrá los pelos de punta. No es que me llegara a la primera, pero cada vez que la he escuchado más y más, se me ha ido quedando un poco más dentro.
El regreso de Niamh Kavanagh al escenario del festival va a ser como revivir un Eurovisión de los años 90, y en directo. No es que sea una de las ganadoras a las que más cariño le haya tenido desde su triunfo en el 93, pero me parece una señora entrañable, que ahora entrada en años, y en carnes, nos traerá el sabor del antiguo Eurovisión para hacer que nos emocionemos.
La canción está muy bien construida, segura ganadora en los 90, y sonará grandiosa en Oslo. Incluso su victoria -que no creo que ocurra lamentablemente- me llenaría de alegría. Vivir un Eurovisión en Dublín, uf, qué sensación. El videoclip respira la misma sencillez que toda la apuesta irlandesa de este año. El detalle de la cámara cuando se para en su foto de hace 17 años, me encanta. Por favor, que la realización noruega le ponga en las pantallas de atrás en algún momento su foto de cuando ganó Eurovisión. Bravo Irlanda, qué emoción.
Acabo de despertar de un siestón importante. Lo necesitaba, para recargar pilas para el fin de semana. Vuelvo a animar a todos los norteños a vernos mañana en la fiesta eurovisiva de Bilbao, qué ganas. Y a los que no… en Madrid la próxima semana… y a los que no… no me quedará más remedio que ir contándoos todo en estas páginas, como preludio a lo que nos espera en Oslo!
Mi siesta ha sido reparadora. He soñado y todo, aunque no lo he hecho con Thea Garrett. Ya sabéis que a mí la canción maltesa de este año me gusta, aunque soy de los pocos. Vamos, no es que me parezca una maravilla, ni es la primera de mi top particular, pero le doy buena nota.
Aunque es la típica canción que sólo Malta puede llevar, con ese regusto empalagoso de la isla mediterránea, me gusta. Y es que me la imagino como un poco himno en Oslo (eso es seguro porque yo quiero imaginarla así).
El caso es que el estribillo, cuando dice “This is my dream…” pues me suena que cuando lo oiga en la capital de Noruega va a tener significado. En plan que Tea ha conseguido su sueño de actuar en dicho escenario… y que yo habré conseguido otro, al ver ese escenario en directo…
Me gusta, a pesar de lo falso de su videoclip. Reconozco que me cuesta verlo, porque eso de meter las gaviotas a ordenador ya desde el segundo uno, que se mueven tan ortopédicamente que uno se da cuenta de que son más falsas que un billete de 35 euros… ¿era necesario? Esos toques de cutrez suelen ser también típicos de los vídeos malteses… me dan grimilla, como lo del agua. ¡Se nota tanto! ¿Los hicieron con un Commodore 64?
Por cierto que me da muy mal feeling el gavioto… a ver si se la carga a la Thea -que menuda grasilla en la cara, hagamos una colecta para comprarle tónico facial- de una puñalada con la nariz…
Reconozco que cuando supe qué canción había elegido Serbia este año para el festival de Eurovisión me eché las manos a la cabeza. Sería por las pintas del cantante [joer qué pelos], o porque no me entró la canción a la primera escucha… pero me horrorizó.
Lo que pasa es que escuchando todas las canciones una y otra vez, me di cuenta de que el tema podría ser como el “Paquito el chocolatero” del EuroClub este año en Oslo. A bailar bien pasada la noche. Será por el sonido de trompeta, yo que se!
Ahora Milan Stankovic nos sorprende con una versión de su tema en español. La acaba de cantar en el canal de televisión Pink TV (si, señores…) y la verdad, me parece divertido y hasta gracioso lo de “balkañeros”, jaja. No ganará, pero bueno, lo mismo nos divierte este tema y todo en Noruega este año. Quién lo iba a decir.. Y atentos a la puesta en escena, porque a ver qué nos saca el Milan en Oslo…
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